Perfil y Competencias
Sobre el perfil profesional y las competencias del ingeniero en electromedicina en el contexto socio-económico y laboral en Costa Rica.
Ing. José Raúl Pino Alea, Director de la carrera de Ingeniería en Electromedicina de la Universidad Latina de Costa Rica
12 de marzo de 2008
1. Introducción
El amplio desarrollo de la atención de salud a todas las esferas de la población, a lo largo y ancho del país, y la introducción de nuevas tecnologías médicas; definitivamente hicieron resaltar la necesidad de un nuevo profesional con los conocimientos de ingeniería, las habilidades y destrezas necesarias para enfrentar la gestión tecnológica de este equipamiento.
El equipamiento médico se distingue de otras tecnologías y procedimientos cubiertas por otras especialidades de ingeniería. Lo anterior se justifica a partir de la definición técnica de equipo médico señalada en el Acta de Equipos Médicos de 1976 de la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos (FDA, 1976), que establece:
“Equipo médico es un instrumento, aparato, implemento, máquina, dispositivo, implante, reagente in vitro, u otro artículo similar o relacionado, incluyendo cualquier componente, parte o accesorio; que está destinado para el uso en el diagnóstico de enfermedades u otras condiciones, o en la cura, mitigación, tratamiento, o prevención de enfermedades, en el hombre o en animales; destinado para afectar la estructura o cualquier función del cuerpo; y que no alcanza su principal propósito a través de acción química; y que no depende de su metabolización; para alcanzar el propósito primario para el que está destinado.”
Por su parte, la Medical Device Directive (MDD) de la Comunidad Europea, establece que un equipo médico es:
“un instrumento, aparato, implemento, material u otro artículo, ya sea que se emplee solo o en combinación (incluyendo el software necesario para su aplicación adecuada propuesto por el fabricante), para ser usado en seres humanos con propósitos de diagnóstico, prevención, monitoreo, tratamiento o alivio de enfermedades; diagnóstico, monitoreo, tratamiento, alivio o compensación por cualquier lesión o minusvalía; investigación, reemplazo o modificación de la anatomía o de procesos fisiológicos; control de concepción; y que no alcanza su principal acción para la que está destinado en o sobre el cuerpo humano por medios farmacológicos, inmunológicos o metabólicos, pero que puede ser asistido en su función por tales medios”
The Global Medical Device Nomenclature, GMDN de la Comunidad Europea reconoce unos 7 mil términos con aproximadamente 10 mil sinónimos distribuidos en 12 categorías, como equipos médicos diferentes (GMDN, 2003). Esta nomenclatura ha sido reconocida por los órganos reguladores de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, México, Brasil y Japón, entre otros. Lo anterior justifica el significado de la expresión “tecnología médica” en el reconocimiento de que es una nueva clasificación establecida de tecnología y una nueva disciplina instaurada en el campo de las ingenierías.
El profesional técnico en esta área debe estar familiarizado y en posesión de los conocimientos teóricos que caracterizan o describen la compleja interfase paciente ¾ equipo médico, lo que es prerrogativa del ingeniero biomédico. La necesidad de dominar los principios de la mediciones biomédicas, teorías de muestreo; adquisición, procesamiento, transferencia, presentación y almacenamiento de datos, enmarcada en las ciencias de la vida; desborda los límites de la ingeniería tradicional como un acercamiento a los problemas de la biología y la medicina. Nunca antes ha sido tan importante la capacidad de realizar mediciones cuantitativas sobre los sistemas biológicos en estudio sin desconocer las limitaciones especiales impuestas por el propio sistema al formar parte de, o constituir un organismo vivo. El Consejo de Acreditación para la Ingeniería y la Tecnología de los Estados Unidos (Accreditation Board for Engineering and Technology, ABET), reconoce que la capacidad de “realizar mediciones o interpretar datos de sistemas vivientes” es una de las habilidades que devienen de los programas de estudio específicos de la Ingeniería Biomédica (Kim & Neuman, 2005).
En la ingeniería en electromedicina como disciplina técnica, el objeto de estudio está relacionado estrechamente con la interfase que se establece entre la tecnología médica y los sistemas vivos; definiendo como tecnología biomédica a todos los dispositivos, equipos, sistemas, fármacos, productos biotecnológicos, así como los procedimientos médicos y quirúrgicos usados en la prevención, diagnósticos y tratamientos de enfermedades en humanos y animales. En su manera de organizar y delimitar su territorio de trabajo, convergen elementos de otras disciplinas de las ciencias de la vida y de las ciencias de las ingenierías; ambas en continuo desarrollo y expansión, lo que obliga a una permanente revisión y redefinición del objeto de estudio.
En los últimos años, el cambio tan rápido en el campo profesional de la Ingeniería en Electromedicina plantea un reto particular para la educación en ingeniería. Los cambios en la tecnología médica se producen a un paso tan rápido que resulta difícil mantenerse al día sobre los avances y aplicaciones de la biología molecular, la computación, la ingeniería de tejidos, la genética, etc.
Situados en el contexto latinoamericano, los movimientos sociales, económicos y políticos dan muestras claras que nuestras sociedades necesitan contar con ciudadanos preparados cultural e intelectualmente, para hacer frente a los desafíos del futuro, para dirigir sabia y satisfactoriamente sus propios destinos, así como asumir el papel que deben jugar en el desarrollo de sus países (Proyecto Tuning – América Latina, 2007).
A lo anterior se adiciona el fuerte empuje del proceso de globalización producto de la extraordinaria expansión del conocimiento científico y del desarrollo las tecnologías de la información y las comunicaciones en las últimas décadas, en medio de rápidos cambios socioeconómicos y políticos con efectos que deslindan las fronteras geográficas tradicionales y con un incremento nunca antes visto en la movilidad social, modifican continuamente la naturaleza y los objetivos de los sistemas productivos y demandan el desarrollo de nuevas competencias en la fuerza de trabajo (Sepúlveda & Gutiérrez, 2003).
El nuevo paradigma productivo demanda nuevas exigencias a la clase trabajadora en términos de capacidad de enfrentar procesos de aprendizaje continuo, de responsabilidad, de adaptabilidad a los cambios y de autonomía. A lo anterior se suma el incremento en el nivel de especialización que se requiere para desempeñarse con eficacia en un nuevo tipo de puesto de trabajo en el que se modifican constantemente las necesidades del saber y del saber hacer para resolver las problemáticas asociadas a ese campo profesional (Yañez Galecio, 2005).
2. La definición de competencia
Para determinar el perfil profesional del ingeniero en electromedicina, es importante definir previamente los conceptos de habilidades y de competencias.
Posiblemente existan tantas definiciones de competencia como autores que escriben sobre este tema. Una enunciación amplia del concepto de competencia puede definirla como las capacidades que todo ser humano necesita para resolver, de manera eficaz y autónoma, las situaciones de la vida. Se fundamentan en un saber profundo, no sólo saber qué y saber cómo, sino saber ser persona en un mundo complejo, cambiante y competitivo (Wattlez, R. L., Quiñones de Bernal C. & Gamarra de Sánchez, M.; citado en Proyecto Tuning – América Latina, 2007).
Otra definición señala que las competencias son «complejas capacidades integradas, en diversos grados, que la educación debe formar en los individuos para que puedan desempeñarse como sujetos responsables en diferentes situaciones y contextos de la vida social y personal, sabiendo ver, hacer, actuar y disfrutar convenientemente, evaluando alternativas, eligiendo las estrategias adecuadas y haciéndose cargo de las decisiones tomadas» (Cullen, C.; citado en Proyecto Tuning – América Latina, 2007).
A los efectos de este documento, una competencia profesional es el resultado de la integración de habilidades, conocimientos y condiciones psicológicas, identificadas por practicantes de una profesión como esenciales para el dominio de ese campo de trabajo. Se entiende por habilidad la capacidad de una persona para desempeñar con destreza una actividad individual en un contexto determinado. La capacidad es mensurable en forma razonablemente objetiva, referida a la ejecución de una tarea específica y constituye una destreza que se puede aprender y enseñar, a diferencia de la aptitud que no se enseña sino que se desarrolla. Por conocimientos, se identifica la información relevante y utilizable en la realización de una tarea. De igual manera, el dominio en la práctica de la competencia es lo que permite la transición de “novato” a “experto” donde el último término implica un desempeño competente. Las condiciones psicológicas determinan las características personales que diferencian un desempeño sobresaliente de un desempeño promedio: motivación, ética, rol social y rasgos de personalidad (Pino Alea, 2008).
La competencia laboral es definida como la aptitud de una persona para desempeñar una misma función productiva en diferentes contextos de trabajo y con base a los resultados de calidad esperados. En otras palabras, es la aplicación por una persona de los conocimientos, habilidades y actitudes derivados de su formación profesional para alcanzar competentemente las metas establecidas en su puesto de trabajo.
Cabe aclarar que las competencias son las habilidades, conocimientos y atributos que se ponen en juego al realizar una tarea; dicho de otro modo, son los insumos o ingredientes para ser competente.
Por otro lado, la competencia, en el sentido de ser competente, es la aplicación de esas habilidades, conocimientos y atributos personales para ejecutar la tarea; en otras palabras, es el resultado de la manifestación de las competencias. En lo adelante, los conceptos de competencia profesional y competencia laboral se consideran equivalentes.
Las habilidades y actitudes que se promueven en el profesional de ingeniería en electromedicina deben incluir la cultura del esfuerzo y el espíritu de superación permanente.
A continuación se presenta la matriz de habilidades empleada para definir el perfil profesional del ingeniero en electromedicina.
Tabla No. 1: Matriz de habilidades consideradas en el perfil profesional del ingeniero en electromedicina
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Tipo |
Habilidades de pensamiento |
Habilidades para la administración del conocimiento propio |
Habilidades de comunicación |
Habilidades para el trabajo |
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Avanzadas |
§ Resumir § Sensibilidad cuantitativa § Juicio crítico |
§ Toma de decisiones § Solución de problemas § Asertividad
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§ Escrita según auditorio § Oral según auditorio
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§ Negociación § Relaciones interpersonales § Proactividad § Conducción de grupos |
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Intermedias |
§ Planeación § Análisis de problemas |
§ Seleccionar qué aprender § Aprendizaje independiente |
§ Escuchar activamente § Escrita, a partir de idea § Escrita, a partir de información § Oral, a partir de idea § Oral, a partir de información |
§ Trabajo en equipo § Aplicar conocimientos efectivamente |
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Básicas |
§ Razonamiento numérico básico § Razonamiento simbólico |
§ Indagación y manejo de información § Aprender a aprender |
§ Escritura en inglés § Lectura en inglés § Escritura básica (redacción) § Lectura básica (comprensión) |
§ Seleccionar, discriminar herramientas de cómputo según la necesidad § Saber aprovechar herramientas de uso cotidiano |
Atendiendo a que en la demostración de las competencias adquiridas interviene el conocimiento apropiado por el graduado de ingeniería en electromedicina, las relaciones entre las competencias y el tipo de conocimiento involucrado en sus tres categorías: declarativo, procedimental y estratégico; se muestran en la Tabla No. 2.
Tabla No. 2: Relaciones entre competencias y tipo de conocimiento involucrado
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Tipo de Competencia |
Conocimiento declarativo |
Conocimiento procedimental |
Conocimiento estratégico |
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Competencia conceptual: comprensión de los fundamentos teóricos de la profesión |
ÖÖ |
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Competencia técnica: habilidad para realizar las tareas requeridas |
Ö |
ÖÖ |
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Competencia contextual: comprensión del contexto social en el cual se practica la profesión |
Ö |
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Ö |
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Competencia en comunicación interpersonal: habilidad para usar efectivamente la comunicación oral y escrita |
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Ö |
Ö |
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Competencia integrativa: habilidad para combinar la teoría y las habilidades técnicas en la práctica real |
Ö |
Ö |
ÖÖ |
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Competencia adaptativa: habilidad para anticipar y ajustarse a cambios importantes en la profesión |
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ÖÖ |
3. Las competencias genéricas
Las competencias genéricas son comunes a casi todas las titulaciones académico-profesionales. El proyecto Tuning – América Latina, tomando como punto de partida la lista de las 30 competencias genéricas identificadas en Europa, elaboró la siguiente lista de competencias para el contexto latinoamericano:
1. Capacidad de abstracción, análisis y síntesis.
2. Capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica.
3. Capacidad de organizar y planificar el tiempo.
4. Conocimientos sobre el área de estudio y la profesión.
5. Responsabilidad social y compromiso ciudadano.
6. Capacidad de comunicación oral y escrita.
7. Capacidad de comunicación en un segundo idioma.
8. Habilidades en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.
9. Capacidad de investigación.
10. Capacidad de aprender y actualizarse permanentemente.
11. Habilidades para buscar, procesar y analizar información procedente de fuentes diversas.
12. Capacidad crítica y autocrítica.
13. Capacidad para actuar en nuevas situaciones.
14. Capacidad creativa.
15. Capacidad para identificar, plantear y resolver problemas.
16. Capacidad para tomar decisiones.
17. Capacidad de trabajo en equipo.
18. Habilidades interpersonales.
19. Capacidad de motivar y conducir hacia metas comunes.
20. Compromiso con la preservación del medio ambiente.
21. Compromiso con su medio socio-cultural.
22. Valoración y respeto por la diversidad y multiculturalidad.
23. Habilidad para trabajar en contextos internacionales.
24. Habilidad para trabajar en forma autónoma.
25. Capacidad para formular y gestionar proyectos.
26. Compromiso ético.
27. Compromiso con la calidad.
4. Las competencias específicas
Las competencias específicas de la ingeniería en electromedicina, son aquellas que le confieren su identidad como un programa de formación profesional y que lo diferencian del resto de las especialidades de ingeniería.
El ABET (Accreditation Board for Engineering and Technology) de Estados Unidos, considera como competencias específicas de la formación profesional en ingeniería biomédica, las siguientes:
1. Habilidad para aplicar las matemáticas, la ciencia y los principios de ingeniería a la solución de problemas en la Medicina y la Biología.
2. Capacidad de diseñar y conducir experimentos, incluyendo experimentos en sistemas vivos.
3. Capacidad de análisis e interpretación de datos incluyendo datos de mediciones en sistemas vivos.
4. Habilidad para diseñar sistemas, componente y procesos, incluyendo sistema relacionados con la interacción entre estados vivos e inertes.
5. Habilidad para identificar, formular y resolver problemas de ingeniería incluyendo problemas en la interfase de la ingeniería y la biología.
6. Capacidad para entender las responsabilidades éticas y profesionales.
7. Capacidad de comunicación escrita.
8. Capacidad de comunicación oral.
9. Reconocer la necesidad y la habilidad para la educación continua.
10. Capacidad de aprender y actualizarse sobre temas contemporáneos incluyendo problemas sociales y oportunidades que se originan de los conocimientos en Tecnología y Biología.
11. Habilidad para usar técnicas, destrezas y herramientas en las prácticas de ingeniería y estar preparado para educación adicional en ingeniería, en medicina o en ciencias biomédicas.
Es importante aclarar que con relación al diseño, no debe perderse la perspectiva desde la realidad nacional de Costa Rica. La infraestructura tecnológica para el desarrollo y producción de equipos médicos basados en tecnologías de punta es compleja, de muy alto costo, y de difícil implantación atendiendo a los requisitos de seguridad y de excelencia que se exigen. Costa Rica no cuenta con esta infraestructura en la actualidad, ni están presentes en el país fabricantes de renombre internacional en este sector, como sucede con INTEL en el campo de la microelectrónica. Por tanto, el diseño debe ir dirigido:
a) a la integración de los conocimientos y las habilidades adquiridas en la gestión tecnológica del equipamiento instalado en los centros de salud y su vinculación con las prácticas clínicas deseadas y la seguridad de pacientes y usuarios;
b) al diseño, ejecución y control de proyectos para la administración del mantenimiento de equipos médicos;
c) a propiciar la habilidad de realizar mediciones de cualquier tipo de variable fisiológica y de interpretar datos de sistemas vivientes;
d) a facilitar la habilidad para efectuar verificaciones metrológicas y calibraciones de todas las variables de salida del equipamiento médico de aplicación terapéutica o de diagnóstico bajo condiciones controladas;
e) a potenciar las habilidades de comunicación, elaboración de resúmenes y documentación de proyectos de diseño;
f) a desarrollar su capacidad de trabajo en equipo;
g) a la aplicación de manera original y novedosa de las ciencias de la computación a su especialidad;
h) a la elaboración, ejecución y control de proyectos de diseño o rediseño de equipos y sistemas médicos.
5. Contextualización de las competencias del ingeniero en electromedicina en las condiciones actuales de Costa Rica
Dentro de las características del campo profesional en el contexto de Costa Rica, la competencia laboral en Ingeniería en Electromedicina se define como la capacidad para desempeñar las tareas de un ingeniero en electromedicina movilizando conocimientos, habilidades y actitudes que permitan alcanzar las metas asignadas (Pino Alea, 2008).
Incluye dos componentes principales:
a) Competencias Técnicas
b) Competencias Sociales
Se define como Competencia Técnica al dominio de las destrezas necesarias propias de la especialidad e imprescindibles para lograr una efectiva y eficiente gestión tecnológica (Pino Alea, 2008).
Como subcomponentes de las competencias técnicas, se definen las siguientes capacidades:
¨ De Diseño:
o Habilidades que comprende: definición conceptual, diseño preliminar y detallado, comunicación de especificaciones técnicas.
¨ De Gestión:
o Habilidades que comprende: valoración de nuevas tecnologías, adquisición, instalación y puesta a punto.
¨ De Mantenimiento:
o Habilidades que comprende: verificación, calibración, mantenimiento preventivo y mantenimiento correctivo.
¨ De Control:
o Habilidades que comprende: prácticas de seguridad de explotación, capacitación, análisis de factibilidad de proyecto, resguardo de equipos.
Se define como Competencia Social al dominio de las destrezas necesarias para integrarse y liderar equipos de trabajo logrando un proceso participativo de crecimiento social e individual en la ejecución de las tareas (Pino Alea, 2008).
Como componentes de las competencias sociales, se definen las siguientes capacidades:
¨ De Liderazgo:
o Habilidades que comprende: de planificación, de organización, de dirección y control de personal.
¨ De Cooperación:
o Habilidades que comprende: disciplina, laboriosidad, responsabilidad, comprometimiento con las tareas.
6. Perfil profesional del ingeniero en electromedicina.
Definidas las competencias genéricas y específicas del ingeniero en electromedicina según el contexto latinoamericano y nacional junto con los aportes internacionales en esta área que son aplicables en Costa Rica, les corresponde el perfil profesional que se muestra seguidamente.
i. Aplica los conocimientos en matemáticas, en ciencias y los principios de ingeniería para la solución de problemas en la Medicina y la Biología, así como de su relación con otros campos disciplinarios de las ingenierías, las ciencias naturales y de la vida.
ii. Posee los conocimientos y las habilidades específicas de su especialidad de ingeniería para registrar, procesar e interpretar las variables biomédicas que describen la naturaleza y el estado de la interfase que se establece entre los sistemas vivos y los equipos médicos.
iii. Conoce las estrategias adecuadas para el diseño, ejecución y evaluación en la gestión de la tecnología médica, que incluye: la valoración, la planificación, adquisición, implantación, mantenimiento, verificación, calibración, uso de la tecnología, así como la capacitación a usuarios.
iv. Domina los principios de investigación así como la formulación, evaluación, implementación y administración de proyectos relacionados con la gestión y el desarrollo de nuevas aplicaciones en el campo de la tecnología médica.
v. Identifica los problemas de seguridad asociados a la tecnología médica, la evaluación y manejo del riesgo inherentes al equipamiento médico.
vi. Está capacitado para la toma de decisiones acertadas con respecto a las diferentes situaciones que se le presenten en su centro o ámbito laboral con un enfoque de costo-beneficio dentro de su campo profesional.
vii. Tiene habilidades para el trabajo en equipo y la cooperación con otros aportando ideas, sugiriendo opciones y realizando tareas.
viii. Está capacitado para planificar, organizar, dirigir y controlar recursos humanos, y materiales, dentro de su campo de acción profesional, en instituciones que brindan servicios de atención de salud o suministran servicios y tecnología biomédica.
ix. Demuestra responsabilidad ejerciendo un alto nivel de esfuerzo, perseverancia y trabajo, dirigidos hacia la obtención de sus metas.
x. Tiene un claro discernimiento acerca de su responsabilidad social y profesional, y de su compromiso con la conservación del ambiente y el desarrollo sostenible.
xi. Posee las habilidades en la comunicación oral y escrita entre ingenieros biomédicos, profesionales de otras especialidades de la ingeniería y de las Ciencias de la Vida.
xii. Posee las habilidades para elaborar normas de mantenimiento y diseñar protocolos de certificación para el aseguramiento de la calidad en la gestión tecnológica en instituciones de salud y empresas suministradoras de tecnología y servicios al sistema nacional de salud.
xiii. Domina y manifiesta a través de una cultura de esfuerzo y vocación los principios y valores éticos de su profesión.
xiv. Domina las técnicas para la administración y explotación de la información, basándose en el uso eficiente de base de datos y sistemas de simulación a través de redes en ambientes colaborativos.
xv. Tiene las capacidades para el uso de software actual y emergente, así como en el desarrollo de aplicaciones sustentados o apoyados en tecnologías de información.
xvi. Conoce las técnicas para usar redes de computadoras y de telecomunicaciones en la comunicación y transmisión de datos e informática médicos.
7. El rol del perfil profesional
El perfil de una profesión es la “traducción” al lenguaje textual de lo que saben, saben hacer y saben ser aquellas personas que alcanzan la certificación que la sociedad emite por intermedio de sus instituciones de educación y que los acredita para incorporarse al gremio correspondiente.
Aún así, la permanencia dentro del gremio depende de que en el desempeño de la profesión los resultados de su trabajo demuestren cotidianamente que se mantienen por encima de los límites que la organización gremial fija como indicadores de la calificación real en términos de conocimientos, habilidades, actitudes y valores éticos y profesionales que se consideran aceptables para mantenerse como miembro.
Es por ello que el perfil profesional de cada gremio delimita claramente, sin conceptos, definiciones, expresiones o frases ambiguas, las capacidades de sus agremiados que lo diferencian del gremio de otras profesiones. Esta es la forma que tienen los colegios profesionales para salvaguardar el sector que les corresponde dentro del mercado laboral y defender a sus agremiados de intrusiones no autorizadas por parte de los miembros de otro gremio profesional.
Un arquitecto no puede realizar las funciones de un ingeniero electricista como este último no puede realizar un diseño estructural que le corresponde a un ingeniero civil. Sin embargo, el ingeniero civil puede proyectar y diseñar obras civiles, tales como edificaciones, puentes, presas, y poder analizarlas en cuanto a la naturaleza y calidad de los materiales, tipo de terreno de fundación, efectos naturales (vientos, sismos, temperatura o corrosión); planificar y dirigir la construcción de obras civiles y coordinar y administrar proyectos: funciones todas para la que está preparado por la formación profesional que ha recibido; estas forman parte de sus competencias específicas aunque para dirigir la construcción de una obra deba apelar a su competencia para el trabajo en equipo y para la comunicación oral y escrita que son comunes en la formación del arquitecto y del ingeniero electricista.
De manera que en el perfil profesional del ingeniero en electromedicina que se muestra en Epígrafe 6, no se incluyen capacidades y habilidades como vender equipos médicos o actuar como docente; ninguna de las dos funciones se incluye en la formación profesional por cuanto, para ser competente en la primera, se requerirían realizar estudios y adquirir habilidades en mercadotecnia, finanzas y contabilidad, y en la segunda se requeriría una formación epistemológica, pedagógica y didáctica que corresponden a una formación en ciencias sociales relacionadas con la educación pero que no existen en la formación de ingeniería. No quiere esto decir que no pueda o esté preparado para aprender a realizar ambas funciones, pero ninguna de ellas está relacionada con el objeto de estudio de la ingeniería en electromedicina que es la interacción entre los equipos médicos y los sistemas vivos.
En un perfil profesional se destaca lo que está relacionado con el conocimiento declarativo en el ejercicio de su profesión (lo que sabe, conoce, interpreta, identifica y domina); lo relacionado con el conocimiento procedimental (lo que sabe hacer, aplica, analiza, sintetiza, utiliza, emplea y demuestra); y lo relacionado con el conocimiento estratégico (el uso combinado de los dos anteriores para crear, concebir, evaluar, modelar, dirigir y proponer).
Pero integrar grupos, contribuir al uso de un lenguaje común, estudiar los aspectos esenciales o principales, ejecutar estudios preliminares, efectuar ventas y ampliar su capacidad; no están incluidas en ninguna de las competencias genéricas o específicas aquí presentadas. Son funciones que dependen o derivan de niveles superiores de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes, mucho más abarcadores y universales, dentro del ejercicio de una profesión. Se corre el riesgo de no establecer una clara diferenciación de las funciones de otros gremios profesionales.
8. Conclusiones
La propuesta de perfil profesional del ingeniero en electromedicina que se presentó en el Epígrafe 6, de ninguna manera es definitiva. En realidad, ningún perfil profesional logra esa condición porque todos cambian con el desarrollo del conocimiento y la aparición de nuevas tecnologías; ninguno es inmutable en el tiempo.
El perfil de una profesión depende muy estrechamente de las competencias que se requieren para el ejercicio de la misma y satisfacer las necesidades y requerimientos de los puestos de trabajo en el momento que se analiza. Se justifica entonces que se revise este perfil cada 2 o 3 años.
La diferenciación del perfil para los profesionales de ingeniería en electromedicina descansa fundamentalmente en aquellas competencias específicas que identifican unívocamente a la especialidad y establecen claramente sus fronteras y su alcance. Y para lograrlo, es necesario no perder de vista su objeto de estudio: la interacción entre los sistemas vivos y los equipos médicos.
Bibliografía
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2. GMDN. (2003). A Technical Introductory/User Guide for the GMDN Version 2003.1. Recuperado el 21 de marzo de 2005, de www.gmdn.org: http://worksanita.regione.emilia-romagna.it/sites/grts/Documenti%20condivisi/GMDN%20-%Global%20Medical%20Device%20Nomenclature%20system/GMDN_Technical_2003v2.pdf
3. Kim, Y., & Neuman, M. R. (2005). The Undergraduate Biomedical Engineering Curriculum Devices and Instruments. Recuperado el marzo de 2006, de The Whitaker Foundation: http://www.bmes.org/WhitakerArchives/academic/devices.pdf
4. Pino Alea, J. R. (2008). Diseño de las Competencias Profesionales Rectoras del Plan de Estudios de la Carrera de Ingeniería en Electromedicina en el contexto social de Costa Rica. San José: (En preparación).
5. Proyecto Tuning – América Latina. (11 de abril de 2007). Informe Final. (P. Beneitone, C. Esquetini, J. González, M. Marty Maletá, G. Siufi, & R. Wagenaar, Edits.) Recuperado el 15 de enero de 2008, de www.rug.nl/let/tuningal: http://tuning.unideusto.org/tuningal
6. Sepúlveda, L., & Gutiérrez, G. (13 de septiembre de 2003). El concepto de competencias laborales en educación. Notas para un ejercicio crítico. Recuperado el 19 de diciembre de 2008, de Revista digital UMBRAL: www.reduc.cl
7. Yañez Galecio, J. (2005). Competencias Profesionales del Psicólogo Clínico: Un análisis preliminar. (S. C. Clínica, Ed.) Terapia psicológica , 23 (002), 85-93.